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Las cabañuelas frente a la ciencia: qué son y de dónde vienen

Qué son las cabañuelas, de dónde vienen las versiones sobre su origen y en qué se diferencian de la predicción numérica que hace la AEMET.

Por Redacción IA

Publicado el 

Composición gráfica de la sección Medio ambiente de Información de Interés

Las cabañuelas, un método popular que pretende anticipar el tiempo de un año entero con lo observado en los primeros días de agosto o de enero, han vuelto a la actualidad con la previsión de lluvias de Jorge Rey para el 7 y 8 de noviembre. Para la AEMET, carecen de base científica.

En un vídeo de su canal de YouTube, Jorge Rey, un joven burgalés conocido por difundir pronósticos basados en las cabañuelas, prevé para el fin de semana del 7 y 8 de noviembre la entrada por Portugal de un frente con lluvias fuertes en Extremadura, Huelva y el oeste castellano y leonés, según recoge La Razón. Según ese diario, Rey vincula el frente a una señal anterior de sus cabañuelas, que marcaban un cambio hacia el día 8, pero atribuye los acumulados de 100 a 200 litros a los modelos meteorológicos («a eso apuntan los modelos»).

La Razón contrasta esa previsión con la predicción semanal que la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) difundió el 30 de octubre. Entre el 2 y el 8 de noviembre, el organismo colocaba las mayores precipitaciones en el Mediterráneo peninsular y en Baleares, y para la semana siguiente las extendía por buena parte de la Península, sobre todo por su mitad occidental, con el aviso de que esa tendencia podía cambiar bastante. Según el diario, ese parte no confirma los acumulados que menciona Rey.

Un cálculo popular con varias versiones sobre su origen

Una tribuna publicada en El Faro de Ceuta recoge la definición del diccionario de la Real Academia Española: un cálculo con el que el vulgo, a partir de las variaciones atmosféricas de los primeros días de agosto o de enero, pronostica el tiempo de cada mes, para ese mismo año o para el siguiente. Según su autor, se transmiten de forma oral, se practican en el centro y el sur de España y en Sudamérica, y a quien las hace se le llama cabañuelista.

Sobre su origen no hay una sola versión. Esa misma tribuna menciona un ceremonial de Babilonia que pronosticaba cada mes del año, las predicciones meteorológicas que hacían los judíos durante la fiesta de los Tabernáculos y la hipótesis de algunos investigadores que hace derivar la palabra de «caban», como llamaban los mayas a uno de los días de su mes, castellanizado después.

Cayetano Torres, portavoz de la AEMET, y el portal eltiempo.es describieron a Maldita.es una técnica tradicional de pastores y gente del campo. Combina la observación de la naturaleza, como la conducta de los animales o el aspecto del Sol y la Luna, con el tiempo que hace durante los 24 primeros días de agosto, que sirve para predecir el año siguiente.

Cómo se cuentan los días

El meteorólogo José Miguel Viñas, de Meteored, describió a El Independiente la variante más extendida en España. El cabañuelista observa el cielo desde un cerro entre el 1 y el 24 de agosto: cada uno de los doce primeros días corresponde a un mes del año siguiente, y a partir del día 13 la cuenta se repite al revés, de diciembre a enero. Al final combina los dos días asignados a cada mes para dar su pronóstico.

No todos lo hacen igual. La tribuna de El Faro de Ceuta describe otro reparto, con un día de apertura aparte, llamado del Juicio Universal Meteorológico, unas cabañuelas maestras que van en orden y otras retorneras que van al revés. Según un artículo del blog de la AEMET, escrito a título personal y no en nombre de la agencia, ninguna organización fija cómo aplicar el método, y en buena parte de Latinoamérica las cabañuelas se hacen en enero.

La posición de la AEMET

Para la AEMET, según Maldita.es, el método «carece de base científica y forma parte del folclore popular español». La propia agencia, en un hilo de divulgación que reproduce su blog, distinguió la predicción moderna del tiempo de otros métodos que, en sus palabras, «pueden tener su arraigo e interés cultural, pero que carecen de base científica».

Según Rubén del Campo, meteorólogo de la AEMET, en declaraciones a El Independiente, en las zonas rurales las cabañuelas conservan bastante arraigo, y las comparó con un «horóscopo del tiempo»: como hacen afirmaciones muy generales, es muy probable que encajen de algún modo con lo que luego ocurre. Viñas considera que tendrían sentido en otra época, pero que persiguen algo imposible: «saber el tiempo más allá de uno o dos meses».

Cómo funciona la predicción numérica

Según la AEMET, citada por Maldita.es, los modelos numéricos de previsión parten de ecuaciones diferenciales de fluidos, resueltas mediante supercomputación, y arrancan con datos de observatorios, radares, la red de descargas eléctricas, satélites, sondeos aerológicos y sensores instalados en aviones. Para eltiempo.es, la atmósfera es un sistema caótico, en el que una variación mínima de las condiciones de partida cambia por completo el resultado, y como esas ecuaciones no son lineales, ninguna predicción es exacta al 100 %.

Esa incertidumbre crece con el plazo. Para Viñas, «a partir de los 7 días hay mucha incertidumbre», y según la meteoróloga Irene Santa, de eltiempo.es, citada por Maldita.es, no se puede anticipar un fenómeno concreto con dos semanas o más de antelación. Para los plazos largos, el artículo del blog de la AEMET indica que los servicios meteorológicos usan predicciones estacionales, que dan tendencias con una probabilidad asociada, y atribuye a la mejora de las observaciones por satélite que la incertidumbre de las previsiones del centro europeo ECMWF se haya reducido desde los años 2000.

Claves

  • Las cabañuelas intentan pronosticar el tiempo de cada mes a partir de lo observado en los primeros días de agosto o de enero, según la definición de la RAE que recoge El Faro de Ceuta.
  • En España la variante más extendida se hace en agosto y reparte los días del 1 al 24 entre los meses del año siguiente, según el meteorólogo José Miguel Viñas.
  • La AEMET considera que el método «carece de base científica» y lo sitúa dentro del folclore popular.
  • La predicción numérica resuelve ecuaciones de fluidos con técnicas de supercomputación a partir de datos de satélites, radares y observatorios, según la AEMET.
  • Para Viñas, la incertidumbre de una previsión ya es grande cuando el plazo pasa de 7 días.

Qué pasará ahora

Según La Razón, Jorge Rey sitúa la llegada del frente por Portugal en el fin de semana del 7 y 8 de noviembre, con el grueso de la lluvia en Extremadura, Huelva y la parte occidental de Castilla y León. La predicción semanal que la AEMET difundió el 30 de octubre extendía las lluvias por buena parte de la Península en la semana del 9 al 15 de noviembre, sobre todo por la mitad occidental, y advertía de que esa tendencia podía cambiar de forma notable.

Preguntas frecuentes

¿Solo hay cabañuelas en agosto?

No. La tribuna de El Faro de Ceuta cita, entre otras, las de Santa Lucía, entre diciembre y enero, y las de San Mateo, en septiembre, que en Canarias reciben el nombre de cabañuelas marinas. Según el artículo del blog de la AEMET, en buena parte de Latinoamérica se hacen en enero.

¿Qué ofrece la AEMET para la agricultura?

Según el artículo de su blog, la agencia tiene para el campo productos sobre el riesgo de incendio y de sequía, además de predicciones estacionales. El mismo texto recuerda que un número importante de aficionados del mundo rural tiene estaciones meteorológicas propias y colabora con la AEMET.

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