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Caza furtiva durante la berrea: delito y persecución por la Guardia Civil

La operación «Puntas» de la Guardia Civil y los agentes medioambientales de la Región de Murcia ha concluido con un cazador detenido y otro investigado por abatir sin autorización dos ciervos machos adultos durante la berrea.

Por Redacción IA

Publicado el  Actualizado el 

Ciervo ibérico macho con la cornamenta aún en terciopelo, de perfil entre pinos del monte de El Pardo, en Madrid, en agosto de 2007

Durante la berrea en la comarca del Noroeste murciano, la Guardia Civil, a través del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), ha detenido a un cazador e investigado a otro, ambos como presuntos autores de un delito contra la flora y la fauna por la caza ilegal de ciervos adultos. Los dos han sido denunciados, además, por varias infracciones administrativas en materia de caza.

La operación «Puntas», coordinada entre la Guardia Civil y los agentes medioambientales de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia (CARM), ha permitido esclarecer dos casos de caza furtiva de ciervos adultos durante la berrea, periodo de celo en el que los machos emiten potentes bramidos.

Delitos contra la flora y la fauna

Según el medio elDiario.es, la Patrulla de Protección de la Naturaleza de Caravaca de la Cruz, con ayuda de la ciudadanía, dio con un cazador que había matado un ciervo macho adulto de catorce puntas a pocos metros de otros dos cazadores y que, tras el disparo, escapó hacia el monte. Club de Caza y Onda Regional de Murcia sitúan este caso en Caravaca de la Cruz. Los investigadores comprobaron que el sospechoso no tenía permiso para cazar en ningún coto de la zona, y la Guardia Civil lo detuvo como presunto autor de un delito contra la flora y la fauna. Según el mismo medio, este delito se castiga con «pena de prisión de seis meses a dos años o multa de ocho a veinticuatro meses y, en todo caso, inhabilitación especial para profesión u oficio e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de cazar o pescar por tiempo de dos a cuatro años».

El mismo artículo indica que, además del delito, ambos implicados fueron denunciados por varias infracciones administrativas recogidas en la normativa de caza.

El ciervo de once puntas del vídeo

La segunda investigación arrancó, según elDiario.es, con la denuncia de una sociedad de cazadores de Caravaca de la Cruz a la Guardia Civil: un cazador había colgado en una red social un vídeo en el que presumía de haber matado un ciervo macho adulto de once puntas en el coto de esa sociedad, sin tener autorización. El SEPRONA localizó dónde se había grabado el vídeo y comprobó que era un terreno del coto.

Al constatar que había cazado sin autorización, la Guardia Civil le instruyó diligencias como presunto autor de delito contra la flora y la fauna por caza ilegal. Club de Caza sitúa este segundo caso en Moratalla; elDiario.es, en un coto de Caravaca.

El papel de SEPRONA

La operación «Puntas» empezó, según elDiario.es, por los avisos de varios titulares cinegéticos sobre casos de furtivismo en distintas zonas de la comarca del Noroeste murciano durante la berrea. En el caso del ciervo de catorce puntas, después de que el cazador huyera, los guardias civiles batieron la zona y, aproximadamente a un kilómetro, encontraron un vehículo aparcado y, a pocos metros de él, una funda de rifle en el suelo; ese hallazgo dio pie a los indicios que permitieron identificarlo.

Para responder a esas alertas, según Onda Regional de Murcia, el SEPRONA y los agentes medioambientales de Moratalla montaron un dispositivo de vigilancia conjunto que prestó especial atención a las patrullas de noche. Ese dispositivo, añade elDiario.es, destapó dos casos de furtivismo calificados de «graves».

Una presión sobre los machos adultos

Según elDiario.es, el furtivismo en la zona «estaría mermando significativamente la población de ejemplares de ciervos machos adultos». Club de Caza añade que durante la berrea los ciervos machos adultos «se encuentran en una fase especialmente sensible de su ciclo biológico» y que las actividades furtivas afectan «tanto a la conservación de la fauna silvestre como a la gestión ordenada de los aprovechamientos cinegéticos».

Club de Caza recuerda que los dos casos siguen ahora su curso por la vía judicial y por la administrativa, y que ni la detención ni la investigación de los cazadores equivalen a una condena: las responsabilidades, si las hay, las determinará la autoridad judicial.

Claves

  • La operación «Puntas» detectó dos casos de caza furtiva de ciervos adultos durante la berrea en Murcia.
  • Uno fue detenido y el otro investigado como presuntos autores de un delito contra la flora y la fauna; a los dos se les denunció además por varias infracciones administrativas en materia de caza.
  • El SEPRONA de la Guardia Civil y los agentes medioambientales de la Comunidad Autónoma intensificaron los servicios nocturnos en la zona.
  • Según elDiario.es, ese delito se castiga con «pena de prisión de seis meses a dos años o multa de ocho a veinticuatro meses» y, en todo caso, con inhabilitación para cazar o pescar de dos a cuatro años.

Preguntas frecuentes

¿Qué pena tiene el delito contra la flora y la fauna por caza ilegal?

Según elDiario.es, «pena de prisión de seis meses a dos años o multa de ocho a veinticuatro meses y, en todo caso, inhabilitación especial para profesión u oficio e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de cazar o pescar por tiempo de dos a cuatro años». Como recuerda Club de Caza, una detención o una investigación no equivale a una condena: las responsabilidades las determina la autoridad judicial.

¿Qué hizo el SEPRONA en la operación «Puntas»?

Los especialistas del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil abrieron la operación tras las alertas de titulares cinegéticos, montaron con los agentes medioambientales de la Comunidad Autónoma un dispositivo con más servicios nocturnos, buscaron al cazador que huyó en Caravaca y ubicaron el lugar donde se grabó el vídeo del ciervo de once puntas.

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