Amnistía Internacional ha elevado a 50 el número de casos documentados de maltrato por parte de militares a inmigrantes en Ceuta, tras denunciar este jueves, 5 de noviembre, otros 28 casos de palizas, humillaciones y abusos, algunos tan graves que podrían constituir torturas.
Los nuevos casos afectan a inmigrantes que permanecen en Ceuta tras la entrada masiva de finales de julio y se suman a los que la ONG documentó en su primera investigación, publicada el 30 de septiembre.
Detalles de los casos documentados
Según el nuevo informe, 18 de esos 28 casos se produjeron después del anuncio del Ministerio de Defensa de abrir una investigación interna, aunque la ONG afirma no haber recibido información oficial al respecto. Además de las agresiones de militares, la publicación, elaborada tras una nueva visita de Amnistía a Ceuta entre el 23 y el 26 de octubre, recoge siete casos de malos tratos por parte de la Policía Nacional y la Guardia Civil.
El documento describe diez casos de tortura y trato cruel, inhumano o degradante anteriores a que Defensa anunciara su investigación, cuatro de ellos a menores. Cuatro de esos casos, especialmente graves, pueden constituir actos de tortura y responden a un mismo patrón: las víctimas eran secuestradas, llevadas en vehículos militares a parajes aislados y maniatadas con bridas. En uno de ellos, según el informe, varios soldados obligaron a un joven de 20 años a quitarse la ropa y uno de ellos, que le grababa con el móvil, le ordenó que bailara; como no reaccionó, le pegaron, y un soldado le apuntó con un arma.
Tipos de agresiones y lesiones
Las agresiones registradas incluyen puñetazos, patadas, golpes con porras y uso de tasers. Las víctimas, que dormían en la calle, sufrieron fracturas de extremidades y órbitas oculares, contusiones, hematomas en la zona lumbar y brechas en la cabeza compatibles con golpes de porra. Uno de los testimonios, el de un hombre que dormía en la carretera de Sidi Embarek el 24 de octubre, describe varias descargas de táser en el pecho que le provocaron mareos, vómitos y su desvanecimiento.
Según el informe, también hay menores que denuncian abusos: un chico de 17 años cuenta que unos soldados le golpearon con una porra en la cabeza y necesitó diez puntos de sutura en el hospital, y otro de 15 años relata que intentaron romperle una pierna a golpes. A este último, además, le destrozaron el teléfono, lo único que tenía para comunicarse con su madre, y cuando pidió explicaciones le amenazaron con hacerle lo mismo a él si no se callaba.
Reacciones de las autoridades y la ONG
Amnistía Internacional critica la actuación de la Fiscalía de Ceuta, que solicitó prisión provisional para dos activistas y, según la ONG, muestra una falta de proactividad en la investigación de los malos tratos. La organización también señala que, tras consultar al Ministerio de Defensa y a la Fiscalía, no tiene constancia de que ningún soldado concreto haya sido investigado o apartado del servicio, ni de que se haya dado protección contra posibles represalias a víctimas o testigos.
Varios juzgados de Ceuta han iniciado investigaciones tras las denuncias iniciales de Amnistía y de elDiario.es. No obstante, la ONG lamenta desconocer la respuesta de las autoridades y sostiene que los malos tratos han persistido pese al anuncio de una investigación por parte del Ministerio de Defensa.
Claves
- Amnistía Internacional ha documentado 50 casos de maltrato militar a migrantes en Ceuta.
- Las agresiones incluyen puñetazos, patadas, porras, tasers y uso de bridas.
- La ONG no tiene constancia de que ningún soldado concreto haya sido investigado ni apartado del servicio.



