Investigadores iraníes han creado un modelo que calcula la trayectoria de granizo según viento y ángulo de inclinación de paneles fotovoltaicos, mientras que en Argentina se han identificado unas 15.600 hectáreas potencialmente expuestas al granizo a partir de imágenes de radar, según la Bolsa de Comercio de Rosario.
El modelo desarrollado por un equipo de la Universidad de Tecnología de Shahrood, Radsun Energy Pars y Asoo Vision Pardaz simula el movimiento de piedras de granizo desde una altura de 2.000 m, considerando diámetros entre 1 cm y 10 cm y velocidades de viento de 1 m/s a 50 m/s. Las ecuaciones que describen la gravedad y la resistencia aerodinámica se resuelven con el método de Runge‑Kutta de cuarto orden, lo que permite obtener la energía cinética perpendicular al panel y compararla con un umbral de energía crítica supuesto de 2 J, con el que se clasifican los impactos y se ilustran posibles fisuras y abolladuras.
Influencia del viento y la inclinación del panel
Según Armin Hasanpour, autor de correspondencia del estudio, la dirección del viento resultó ser uno de los factores que más pesan en cómo golpea el granizo: con la velocidad no basta para explicar un impacto, ya que la combinación de dirección y velocidad con la orientación del panel puede cambiar mucho el ángulo con el que llega cada piedra y cómo se reparte su energía. Para el emplazamiento estudiado, el equipo probó dos inclinaciones, 25° y 30°, con cuatro combinaciones de viento: 22,8 m/s soplando desde 350° y 24 m/s desde 200°, 350° y 360°. Hasanpour señala también que subir el panel de 25° a 30° cambia la forma en que lo golpea el granizo y qué parte de la energía cinética de cada piedra le llega en perpendicular a su superficie.
El estudio también muestra que, para granizos de 8 cm o más, suponer un coeficiente de resistencia constante podría dar resultados que se aparten hasta en torno a un 14 % de los que se obtienen con un coeficiente variable; para Hasanpour, eso indica que los supuestos aerodinámicos de los modelos de predicción deben elegirse con cuidado.
Aplicación del modelo a instalaciones reales
El caso de estudio se basa en un proyecto solar de 3 MW en Takestan, Irán, y utiliza registros meteorológicos de 2004 a 2024 para caracterizar las condiciones locales. Según Hasanpour, este tipo de cálculos podría servir para construir bases de datos sobre el riesgo de granizo en plantas fotovoltaicas que consulten las aseguradoras, para que quienes diseñan políticas valoren los riesgos del clima y para que los proyectistas escojan la inclinación de los paneles según las condiciones meteorológicas de cada emplazamiento.
Granizo en la región núcleo de Argentina
En sectores del sudeste cordobés, las tormentas de la primera semana de noviembre de 2026 descargaron entre 70 y 130 mm de lluvia, con viento fuerte y granizo. La Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario estimó con imágenes de radar que unas 15.600 hectáreas quedaron potencialmente expuestas al granizo; sobre 2.300 de ellas pasaron los núcleos de tormenta más intensos.
Las pérdidas se siguen evaluando, y la entidad precisó que esas superficies no reflejan de forma directa cuánto se ha perdido en los lotes. En Monte Buey y Corral de Bustos, entre otras localidades, los técnicos advierten de que «hay trigos revolcados por el viento, maíces barridos por completo y lotes de soja recién emergidos» que habrá que evaluar para decidir si necesitan resiembra.
Orientación de los paneles y final de campaña
Para Hasanpour, la conclusión es que la orientación de un panel no puede decidirse solo pensando en cuánta energía producirá: también hay que tener en cuenta cómo son las granizadas en la zona y el daño que pueden causar. En la región núcleo argentina, según Bichos de Campo, los rendimientos potenciales del trigo, de entre 40 y 50 quintales por hectárea, quedaron sujetos al tramo final de la campaña, en el que a las heladas se sumaron las lluvias, el granizo y la aparición del fusarium.
Claves
- El modelo iraní calcula trayectorias de granizo con viento, dirección y ángulo de panel usando Runge‑Kutta de cuarto orden.
- Un umbral de energía crítica supuesto de 2 J sirve para clasificar los impactos en los paneles fotovoltaicos.
- En la región núcleo de Argentina, la Bolsa de Comercio de Rosario identificó por radar unas 15.600 hectáreas potencialmente expuestas al granizo, 2.300 de ellas bajo los núcleos de tormenta de mayor intensidad.
- Cambiar la inclinación del panel de 25° a 30° modifica la energía perpendicular del impacto.
- Para granizos de 8 cm o más, suponer un coeficiente de resistencia constante podría producir desviaciones de hasta aproximadamente el 14 %.



